La importancia de las perchas de madera natural. Autora: Mari Bichos

 

.- La irregularidad y variabilidad de diámetros de las ramas naturales que no siempre son perfectamente horizontales realizan un efecto "tonificante" en las patas de los agapornis (y cualquier ave), por lo mismo también en todas mis jaulas la percha mas alta (están puestas a distinta altura) es un columpio.

.- Por lo mismo, la irregularidad y rugosidad de corteza de las ramas naturales realizan un efecto lima en las uñas, aunque los pornis no sean propicios a tener problemas de uñas largas, bueno sea de todos modos este efecto.



.- Aunque normalmente copulan en el suelo, al menos los míos, una percha natural da mas seguridad en la copula, cabría esperar menos huevos infértiles.

.- Los pornis se lo pasan fenomenal y están horas destrozando las perchas de ramas naturales, el efecto lima en el pico y la diversión extra que encuentran ellos en destrozar la madera (y cualquier cosa que pillen) es innegable, manteniéndoles la mente ocupada.

-Hay que seleccionar bien los diámetros para garantizar que al menos una de ellas permite al ave reposar en una correcta postura, con los dedos bien agarrados, pero al tiempo , bien aislados por las plumas del vientre para evitar daños por congelación en instalaciones exteriores.

-Si se emplean limauñas, no deben ser éstas la única opción de apoyo y deben retirarse cuando la superficie abrasiva esté desgastada, aunque la percha parezca en buen uso, de lo contrario pasarán de ser una ayuda a ser un problema.

Los inconvenientes, si se pueden llamar así:

.- Hay que currarse estas perchas... hay que buscarlas en los campos, o bien de las podas de jardinería (en mi caso), cortarlas a la medida de la jaula y limpiarlas de hojas, etc 

.- Precisamente por que las destrozan, cada X meses hay que reponerlas, lo que es un "nunca acabar", siempre buscando perchas, por que sabes que por mas que pilles al final las terminas usando todas, simple cuestión de tiempo. Personalmente las consigo cuando en mi pueblo, ya sea el ayuntamiento o algún particular poda alguna frondosa, morera, cinamomo, olivo, naranjo, etc.

Las perchas de plástico, son siempre idénticas, todas "clónicas" por mas que pongas en la jaula, día tras día y año tras año, misma textura, mismo color, misma forma, mismo grosor... 

Evidentemente, no por poner las perchas de plástico semicirculares se va a tener si o si problemas, para nada, pero por todo lo expuesto, yo uso ramas naturales y cuando tengo ocasión me gusta recomendarlas.

Entiendo que quien tiene un aviario con cientos de canarios o tropicalines, no se va a poner a instalar en sus jaulas perchas de rama natural, columpios y demás (o si?), pero por favor... al menos, si son de plástico, juega un poco con los diámetros (que se puede por que se venden) y que sean de sección circular al menos (que tb. se venden).

Supongo que cuando se llega a un cierto nº de aves que cuidar, la rapidez y facilidad de colocación de las perchas en semicírculo, que se ponen y quitan desde fuera de la jaula y permiten entonces una fácil limpieza sin molestias al pájaro es lo que prima cuando hablaos de pequeñas aves.

El escaso tamaño de mis jaulas no permite tampoco mucho juego de perchas, pero si alguno, que os cuento, para quien vea bien imitarme o corregirme.

La percha mas alta es el columpio (1), además, es la mas gruesa, tanto que la punta de las uñas toquen madera (efecto lima). Además, dado este grosor me aseguro que será una percha muy durable, que es mi intención. Por suerte mis pequeñas psitácidas no se resiente en cuanto a estrés por que la percha más alta sea la móvil.

A media altura de jaula (mas bajo que el columpio), tengo la percha fija (2) de grosor variable y que llega de un extremo al otro de la jaula, y de la cual salen ramitas mas finas (3) que no llegan a sobresalir de la jaula.
Esto lo hago así con toda idea, pues empezando por los extremos de las ramitas mas finas, las aves las roen hasta que llegan a la "rama madre" (2) donde ya el grosor les impide seguir "comiendo" rama. Es entonces cuando llega el momento de cambiar la parcha y poner una nueva.

Y justo bajo el columpio (para que no se llene de kk), pongo otra percha muy fina (4) de extremo a extremo. De modo que los pornis gustan de "triangulizar" perchando de 1 a 2 (o 3) y de ahí a 4 y al revés.





De este modo creo que ofrezco una buena variedad de diámetros y perchas en ángulos y posiciones diversas y que los pornis están rebién, al menos en cuanto se refiere a las perchas.

Y este mismo sistema y distribución pienso usar en todas mis pequeñas aves (sean o no psitaciformes). Las ninfas por ej. van distinto, dado su tamaño y tranquilidad para el tamaño de mis jaulas, no son aves que usen y "disfruten" el sistema de perchas en "triangulo". De modo que a ellas les pongo solo 2 perchas de lado a lado todo lo ancho de la jaula, la superior columpio y muy gruesa, que las uñas toquen madera y la inferior fija y mas delgada.


Ninfa M canela en el columpio, madera de cinamomo.

Yo he usado de cinamomo (Melia azedarach), morera (Morus alba), olmo (Ulmus sp), olivo y naranjo. Siempre de podas de árboles públicos o de jardines, pues en mi pueblo no hay agricultura.